Vuelvo a escribir

 

Hace más de un año que dejé el blog olvidado. En realidad nunca lo olvidé: muchas veces pensé en retomarlo, sin llegar a publicar nada nuevo, y ahora ha llegado el momento. La idea es hacer, al menos, una publicación semanal, que será los días lunes.

Este año leí mucho, llevo leído más de lo que me propuse para todo el año. Y la escritura quedó bastante marginada, con muchas ideas en mente y pocas plasmadas en palabras escritas. Empiezo noviembre con nueva publicación en el blog, y el firme propósito de escribir a diario.

Hasta mañana!

Recuerdos de otras vidas

La música que escuchaban sus abuelos la transportó al pasado, y se preguntó cómo podría salvar sus recuerdos del olvido... Tantas vidas vividas y en su nueva infancia se veía desfavorecida por aquella memoria que cada día le arrebataba viejos recuerdos, desdibujando poco a poco sus contornos hasta esfumarlos. Como aún no sabía escribir, decidió pedirle a su hermano que la grabe mientras contaba cuentos, en los cuales narraba sus historias a través del tiempo. Muchos años después escucharía esas historias, e incluso se las contaría a sus nietos, habiendo olvidado que la protagonista era ella.

El habitante de la casa en el árbol

Los hombres del pueblo lo consideraban loco. Era solitario y tenía un negocio de casitas y comederos para pájaros. Contaba que de niño soñaba con casas en los árboles y no dejaba de dibujarlas. Un día sintió un fuerte llamado, como el canto de una sirena, que lo llevó a seguir a una bandada de aves. De ese modo fue guiado hacia aquel árbol, sobre el que años más tarde construiría su casa y de cuyas ramas colgaban las casitas de sus amigos alados.

Encuentro prohibido

Tras las sábanas blancas, tendidas al sol, José le hizo señas. Elsa dio un rodeo por el jardín de sus abuelos, evitando ser observada por su familia. 
Cuarenta años después, y sin haberse vuelto a ver, el aroma a ropa recién lavada aún les recuerda aquel primer beso.

Caminando

"No te preocupes, voy caminando", le dijo a su tía al avisarle que iría a visitarla. Por primera vez en cuatro años no era mentira, ya que su moto estaba rota. Casi todas las semanas la llamaba, se quedaba chateando un rato con sus amigos, y luego iba en moto. Esta vez se aseguró de salir con tiempo. A las pocas cuadras comenzó a disfrutar de la caminata: un pie en una baldoza, el otro más adelante, sin pisar las juntas, y pronto volvió a sentirse un niño jugando en esas veredas.

El cofre de los secretos

"Escribir jugando", de El Blog de Lídia
Reto de Julio:
Crea un microrrelato o poesía (máx 100 palabras) inspirándote en la carta.
En tu creación debe aparecer la imagen del dado: un candado.
Opcional: Que la historia contenga la palabra Grimorio.
Días antes de cumplir 22 años el conde recibió un sobre de su madre, muerta 8 años atrás. Al abrirlo encontró una carta y una pequeña llave. Muy pronto la carta estaba impregnada del sudor de sus manos, mientras su rostro había perdido todo color. Tomó aire mientras obsevaba la llave y volvió a leer: "Seguirás siendo conde, ya que todos lo ignoran, solo creí necesario que supieras quién fue tu padre. Con esta llave podrás abrir el candado de mi cofre y encontrarás su grimorio y mis diarios. Es parte de tu historia".

Esa noche

Volvía a su casa, mirando las estrellas, cuando sintió que lo seguían. Apuró el paso y al llegar a la calle un auto le cercó el paso. Le vendaron los ojos y fue conducido al interior del vehículo, que arrancó al instante. Sabía que eran varios, y ninguno respondía sus preguntas. Al bajar del auto atravesaron una puerta giratoria y luego entraron a un ascensor que comenzó a subir. Al bajar sintió el viento en su piel. La venda se soltó mientras oía: "Sorpresa! Feliz Cumpleaños!".